Diabetes y covid

Diabetes tipo 1 en tiempos de ÓMICRON

Por Elsita Romo

COVID 19 omicron

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Desde la primera ola por COVID19 (SARS-CoV-2) las medidas precautorias al vivir con Diabetes Tipo 1 se incrementaron exponencialmente,

ya no solo había que salir de casa con lo indispensable para mantener la diabetes en control, ahora también todo un arsenal de nuevos elementos como mascarillas, desinfectantes de mano y hasta envases reutilizables para las bebidas se convirtieron en parte del día a día con el fin de minimizar nuestra exposición al virus.

Actualmente se está viviendo la tercera ola de SARS-CoV-2 y es esperado que aparezca una cuarta si no mantenemos los cuidados necesarios como lo son:

  • Aislamiento en caso de estar positivos o tener síntomas
  • Uso de mascarillas (N95 o tricapa quirúrgicas, las de tela no sirven y lavar las mascarillas tampoco)
  • Lavado frecuente de manos (por lo menos 20 segundos)
  • No tocarnos la cara
  • Mantener los espacios ventilados
  • Evitar conglomeraciones
  • Evitar asistir a lugares muy cerrados

¿Cómo se contagia el COVID-19?

Vale la pena hacer un pequeño recordatorio de cómo podemos pescar este virus, ya que con los mares de información a los cuales estamos expuestos podemos pasar por alto lo más obvio:

  • Por vía aérea (tos o estornudos)
  • Por contacto con superficies contaminadas (lo que se les ocurra, pongamos especial atención en dispositivos móbiles, tablets, laptops, cubiertos, comida preparada por alguien infectado etc…)
  • Por saliva (besos o bebidas compartidas)
  • Por contacto directo con la piel (apretón de manos o abrazos)

Pareciera que actividades tan inofensivas pudieran ser incapaces de contagiar el virus, pero a mi me pasó.

Estuve algunos días en un espacio encerrado expuesta a tos y estornudos, superficies contaminadas, compartiendo alimentos que posiblemente estuvieron expuestos y abrazando a mis seres queridos. Sí o sí me tenía que contagiar…

El día de diagnóstico de COVID

COVID-positivo

Para saber si estás positivo a COVID19 (SARS-CoV-2) es ideal hacerte una prueba de antígenos y de preferencia al día 5 de haber estado expuesto al primer estornudo de tu agente contagioso (así le llamo a la persona que trae el virus), de lo contrario podemos obtener un falso negativo.

La prueba de antígeno se realiza raspando la caviad nasal y tarda 10 min en arrojar el resultado, el mío apareció con carga viral baja, lo cual indicaba inicios de la enfermedad.

En mi caso, después de la prueba de antígenos positiva, tuvimos que esperar 5 días para que mi papá se realizara la prueba, a la cual salió negativo pues utilicé cubrebocas en todo momento y me aislé debido a mi sospecha de padecer el virus. Además él ya contaba con 3 esquemas de vacunación completos (es decir ya se había vacunado 3 veces).

En cambio, mi mamá salió positiva, pudo haber capturado el virus por el aire acondicionado de su oficina pero convivió con 2 posibles agentes contagiosos, quienes estaban positivos a la misma semana que yo.

En total a mi alrededor hubo 5 personas positivas de 11 expuestos y uno sospechoso.

Existe otra opción para descartar al 100% el contagio: una prueba PCR, aquí se pone interesante el asunto:

Algunos virus, como el de COVID-19 están formados por ARN en lugar de ADN, esto es importante saberlo porque las pruebas PCR solo leen ADN, y por ello hay que convertir el ARN del COVID-19 en ADN antes de ser copiado (este proceso se conoce como PCR de transcripción inversa rtPCR).

¿Por qué tarda más una prueba PCR?

Las pruebas PCR se realizan al tomar sangre, saliva, moco o tejido y se introducen en una máquina especial. Para ello se debe añadir una enzima llamada polimerasa a la muestra la cual logra que esta se replique.

Este copiado se repite muchas, muchas veces y se obtienen miles de millones de copias después de una hora, si hay un virus o agente patógeno en la muestra, esto se ve reflejado en la máquina de análisis.

Estas pruebas PCR también se deben de realizar después de los 5 días transcurridos tras la sospecha de contagio para tener con mayor certeza una carga viral adecuada y conocer el resultado.

Si se tomaron estas consideraciones y una PCR da negativa a COVID-19 no hay por qué alarmarse, no estás contagiado.

Después de toda esa explicación, viene la parte interesante: 

¿Cómo reacciona un cuerpo de alguien que vive con Diabetes Tipo 1 al COVID-19?

Como sabemos, no hay mucha información científica comprobada al respecto de cómo se desarrolla esta enfermedad, si bien ya han pasado 2 años desde que inició el brote global, aún hay muchas lagunas de información pero, te cuento mi experiencia esperando que te sirva.

Síntomas y ¿Cómo traté mi Diabetes Tipo 1 con COVID-19?

(Por favor no tomen esto como recomendación médica, es experiencia personal y el tratamiento cambia de persona a persona, solo se comparte como informativo)

Diabetes en epoca de omicron

Glucosa alta

Esto empezó desde el día 1 a mi contagio, me supuse positiva antes de la prueba de antígeno porque los niveles de glucosa empezaron a subir mucho por la noche, síntoma que ocurrió previamente con los 2 esquemas de vacunación (SPUTNIK-V). Alcancé niveles de hasta 331mg/dl. El primer día estuve con el 250% de dosis basal.

-Aumentar la dosis basal y cambiar los ratios de sensibilidad a insulina (RIC y SI) fueron el tratamiendo adecuado para los picos tan severos que presentaba por la tarde y por la madrugada.

– De inmediato me puse en contacto con mi endocrinóloga y especialistas de Diabesmart para comenzar el tratamiento contra COVID-19.

-La primera necesidad fue ajustar dosis basales que aumentaron en un 30% (y al día 11 siguen así), cambiamos la Sensibilidad a la Insulina 20 puntos y también la Relación Insulina Carbohidratos, esta estragia fue de ayuda para mantener la curva aplanada.

Hipoglucemias severas

Al inicio de la enfernedad todo era incertidumbre y en un par de ocasiones por brincarme alimentos y corregir un pico alto de glucosa, llegue a estar en 50mg/dl.

-Al pasar de los días y por recomendación médica (y también de familiares amorosos y preocupados), llegamos a la conclusión de que no saltarme tiempos de comida iba a prevenir estos episodios y fue lo que me mantuvo en rango hasta en un 80% durante los días de enfermedad.

– Ese porcetaje me impactó mucho porque mantener esos números en un día común y corriente cuesta trabajo.

Dolor de cabeza, dolores musculares y de articulaciones

El dolor de cabeza vino primero y los dolores musculares y de articulaciones después, estos últimos estuvieron presentes durante toda la enfermedad.

-Paracetamol: Fue mi aliado para mitigar esas molestias.

Fatiga

Nunca en la vida me había sentido tan cansada y con tanto sueño, el simple hecho de comer o tomar una llamada de trabajo me causaba la necesida de dormir 4 horas seguidas.

-Este cansancio y fatiga me generaron mucha curiosidad, pues nunca me había sentido tan agotada.

-Mi especialista en diabetes, el Dr. Saúl Luna, me explicó que el organismo entra en modo batalla para tratar de eliminar el virus del cuerpo y por eso se genera la necesidad de dormir, así que si se enferman (de lo que sea), lo ideal es no escatimar en el tiempo de sueño.

Perdida de apetito

Entre el segundo y tercer día, comer era lo último que me pasaba por la cabeza, pero mis seres queridos y médicos me insistieron mucho en no dejar pasar ningún tiempo de comida.

-El cuerpo necesita combustible para segur atacando al virus y si no comemos, podemos empeorar, lo que queremos es ganar la batalla.

Hidratación

Hidratación

No miento si les digo que en 2 semanas me bebí alrededor de 40 litros de agua.

-Es muy importante mantenerse hidratados para ayudar al cuerpo a eliminar el virus del mal.

Suplementos alimenticios

Debido a la falta de apetito, mi equipo de nutrición (las Dra. Paola, Ameyali y Jacqueline) me dieron la recomendación de comer alimentos ricos en zinc, minerales y vitamina C.

-Además estuve tomando las vitaminas de siempre (magnesio, probióticos y prebióticos y vitamina D).

-A mi dieta, se tuvo que agregar 1 bebida como suplemento alimenticio para poder generar un equilibrio por la falta de alimentos que dejé de ingerir por culpa de la fatiga.

Pérdida del olfato y gusto

No me había dado cuenta pero esto empezó al tercer día de la enfermedad y se intensificó a los días 5 y 6. Afortunadamente fue un síntoma pasajero pero que me asustó mucho pues mi profesión depende de estos sentidos.

-No sé si fue el tratamiendo de limpieza de nariz y garganta que lograron mitigar el tiempo de este síntoma.

-Me explicaron que existen tratamientos en los cuales se usan aceites esenciales para motivar a los receptores olfativos y que funcionen correctamente de nuevo.

Dolor de garganta y tos

Primero sentí un leve cosquilleo durante los día 1 y 2, del día 3 al 10 me mantuve con tos leve. Muchos conocidos, en cambio, tuvieron grandes molestias con tos seca y dolor de garganta.

-Me ayudó mucho comer dulces sin azúcar, bebidas calientes y mucha agua y cítricos para combatir el malestar.

Mucosa

Es una de las grandes molestias del COVID-19 ya que la mucosa provocada por este virus es mucho más densa y difícil de eliminar.

-Al inicio de la enfermedad comencé con un tratamiento especial con medicamento para poder sortear este síntoma, de nuevo, beber mucho líquido ayudó bastante.

Fiebre

A lo mucho el primer día tuve algo de febrícula pero nada grave ni alarmante, al parecer la variante de ómicron no causa este síntoma de manera severa en personas vacuandas. Además de que estuve con tratamiento para evitar la fiebre.

-Es recomendable contar con un termómetro en casa para estarse monitoreando, incluso se recomienda comprar un oxímetro semi profesional para monitorear los pulmones.

-Un rango arriba de 92% se considera adecuado y cuando baja hay que estar alertas y correr a urgencaias o a algún hospital.

Aún no sé que me depara en mi recuperación, pero al día 11 me siento muy bien e inluso ya retomé algunas de mis actividades. Guardaré algo de reposo y me mantendré aislada por lo menos 5 días más. Se recomienda realizar una prueba PCR nuevamente para contar con una certeza de virus negativo en el sistema.

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Elsa Romo

Elsa Romo

Elsa vive con diabetes tipo 1 desde hace 28 años. Usa microinfusora de insulina y monitor de glucosa continuo, es amante de la tecnología para el manejo de su tratamiento, emprendedora y enamorada del piano. Paciente de Diabesmart desde hace 1 año. Síguela en @efectodocedt1

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